Acerca de Songive
Songive convierte un breve relato sobre una persona —su nombre, la ocasión, la forma en que hablas de ella— en una canción de tres minutos con su nombre en el estribillo. Llega en unos dos minutos, en cualquiera de los 20 idiomas, a través de un enlace privado de regalo que la persona destinataria abre y conserva.
Por qué la construimos así
La mayoría de las plataformas musicales están pensadas para quien hace música. Songive está pensada para quien la regala. Todo el producto gira en torno a un solo momento: aquel ser querido abre un enlace, escucha su nombre en el estribillo y sabe que la canción se hizo para esa persona. Esa asimetría —el regalo primero— guía cada decisión: el cuestionario es lo bastante breve para completarlo mientras piensas en alguien, la vista previa suena antes de pagar, la página de regalo viaja con un enlace privado y la canción te pertenece para siempre. No te pedimos que aprendas a usar programas de música. Te pedimos que nos hables de una persona.
Cómo se hace la canción
Empieza por el relato. Nos dices un nombre, la ocasión y un párrafo sobre la persona: una costumbre, un recuerdo, algo que solo ustedes dos saben. El relato lo es todo: específicos entran, específicos salen.
Escribimos la letra alrededor de tu párrafo. Las palabras se convierten en una canción terminada, en el género y la voz que elegiste, en el idioma preferido de la persona destinataria. Le añadimos una sincronización tipo karaoke, para que la letra avance al compás cuando aquel ser querido pulsa reproducir. Todo el proceso lleva unos dos minutos, del relato a la entrega.
Si la primera canción no acierta
Puedes revisar el relato y haremos una nueva, gratis. Si la segunda tampoco acierta, devolvemos el importe. La segunda toma existe porque lo que más varía entre personas es el ajuste entre el relato y la canción, y preferimos volver a componer antes que entregar algo que no llega.